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Camaná Hermosa N° 14

Camaná Hermosa N° 14

domingo, 3 de enero de 2010

Las Lomas de Camaná

(Crónica de una visita al recuerdo)
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TEXTO: JUAN CARLOS GAMARRA SALAZAR
FOTOS: MILTON ZEVALLOS VERGARA
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La lluvia inopinada, deslizándose por la madrugada, traía a nuestra memoria recuerdos infantiles de juegos, danzas, correrías y entusiasmos por doquier, disfrutando debajo de las esparcidas gotas de lluvia que acariciaba con afán nuestros infantiles rostros. El pan caliente, los bollos matutinos y la fragancia de los deliciosos potajes del desayuno, acompañaban también con el apetito nuestras esperanzas pasajeras; la tierra húmeda soportaba deslizante nuestras descalzas pisadas, pues el asfalto era por esos tiempos un mito reservado tan solo a la avenida 28 de Julio, tránsito obligado de la Panamericana sureña. Así, el suelo de nuestras polvorientas calles servia para las troyas, chochos, bolas, trompos, ñocos y como base rodante de nuestros imperfectos balones de cuero… La lluvia pasaba en hileras de nubes traviesas y, arriba al frente de nuestras lejanas advertencias, los cerros arenosos, arcillosos, amarillos o resecos se empezaban a vestir de verde, muy verde; empero el tejedor de tan monumental vestido siempre se daba tiempo para los detalles del atavío poniendo punto cruz y sutilidades como amancaes, flores moradas, amarillas y anaranjadas, de distinta distribución o contenido, y junto a ellas las reses, los borregos, caballos, arrieros, vaqueros, majadas, queso, leche, requesón, en una simbiosis eterna de la naturaleza, el campo, los animales y el hombre, convirtiendo el lugar en un edén. Así, el contraste del verano camanejo, a puro sol y radiante de alegría, nos dejaba también en esta tierra-paraíso, el secreto de sus verdes cerros para hacer del invierno una estación próspera y fascinante...
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Majada.
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Pasaron tantos años en que la lluvia nos dejó que añorábamos etapas infantiles y adolescentes de tan singular estación, pero la naturaleza es así, también romántica como nosotros, y quiso en su inmensidad recordar a nuestro lado tiempos pasados, por ello las nubes hicieron su parte cubriendo con sus mejillas vaporosas de humedad los calizos y desprotegidos cerros, acariciando las secas raíces que dormían anhelantes a la espera del toque mágico que solo la bendita humedad podía ser capaz de generar, y así en un gesto de agradecimiento generoso y resurrección vivificante, las lomas del pasado pusieron su denominación de estamos aquí a la actualidad….
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Siendo lunes 7 de diciembre 10 y 30 de la noche, recordando con mis amigos Milton y Betuco, travesías del pasado nos propusimos estar allí, recorriendo sobre las explanadas y cimas de su incomparable verdor. Decidimos salir a las 8 de la mañana del día 8 de diciembre del 2009, esta vez en el auto de Milton, tomando la ruta de la Quebrada del Toro. Íbamos así los tres superando el Peaje y escalando la cuesta asfáltica rumbo a la zona de ingreso situada en el lado izquierdo de la Panamericana, a unos diez kilómetros rumbo a Arequipa, cuando desde los laterales de nuestra ilusoria ruta los mantos de verdor ya nos anunciaban su añorada presencia entre nosotros. Salimos de la Panamericana y tomamos el destino de la carretera antigua, cuyo trazo iba a dar hasta la quebrada de Bandurrias en San Gregorio, y mientras acortábamos el camino en nuestro lento avance una alfombra de flores lilas, destacando en el verdor, nos detuvo de repente… transitamos por allí para luego descender por la quebrada entre peñascos y traviesos vericuetos… el frescor del aire atraía hacia nuestros sentidos los originales olores de las silvestres flores, una sensación de renovación absoluta en medio de la alfombra verde, adornada con cromáticos pétalos, nos reivindicaban el día de vida de la mejor manera y, como no podría ser de otra forma, no fuimos los únicos inspirados ese día, otros camanejos también anhelantes del reencuentro con el bucólico pasado de los milenarios cerros transitaban por la antigua carretera al encuentro de un lugar propicio para apaciguar las inquietas emociones de la ciudad; así familias completas acampaban en estratégicos lugares disfrutando del horizonte exquisito que se dibujaba en todas las líneas geométricas de las incomparables lomas… Sonrisas, juegos, voceríos y gritos al viento, con la libertad que solo brindan aquellos insondables espacios que el universo se atreve a depositar en estas recónditas zonas de Camaná…
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Nuestra cámara filmadora y la otra, la fotográfica, responsable de capturar las mejores fotos, se expedían atrapando sin pausa las más destacadas imágenes, sin embargo faltaban en nuestro recorrido los protagonistas principales de la estación lluviosa, sí, aquellos animales que sustraían al paisaje la realidad consumada… el ganado, vacas cimarronas, toretes y carneros, discurriendo libres y apacibles por las verdes cuestas aparecieron en nuestro trayecto, las marcas en las ancas delataban con sus iniciales a sus dueños, quienes ya establecidos en el lugar meses atrás, se guarecían en un hoyo profundo, protegido con techumbre de cañas, eran las majadas, recintos temporales donde se producían quesos, requesón y demás productos derivados de la espumosa leche, ordeñada matinalmente, de aquellas nobles vacas que agradecían a sus amos la especialidad con que disfrutaban su alimento, a través de su ahora más enriquecida producción láctea…
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Los propietarios nos reciben con afecto y fraternidad, nos orientan en el camino, ellos son lomeros incansables, amigos del sol, de las plantas y de las añoradas lluvias de invierno… y así seguimos transitando por este paraíso interminable de alfombras de flores y verdes sensaciones hasta encontrarnos con nuestro añorado pasado, las lomas nos abrazan y al retiro nos esperan, están ahí para señalarnos el camino de la realidad y del sueño, del hombre con la inmensidad, de Camaná con sus hijos naturales….Las Lomas son ahora un obligado lugar a visitar en Camaná.

2 comentarios:

  1. Segun se observa en la obra del gran historiador Dn Jose Maria Morante, las Lomas han sido propiedades privadas desde Juan de la Torre en 1540, pasando por Dn Juan Francisco Ramirez y una larga lista de sucesores, hasta sus actuales propietarios los señores Huaco.

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  2. Para completar la historia vemos lo que el Registro informa sobre la propiedad Lomas Grande s de Camana en los siguientes documentos:
    http://lomasgrandesdecamana.blogspot.com/

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